Como os dije en el último post mi peor enemiga soy yo misma. Yo soy quien me encuentro los defectos y me acribillo a críticas. Da igual las veces que me digan que estoy preciosa tal cual soy, porque siempre hay un defecto que me atormentadesde que tengo memoria. MI NARIZ.
No es algo que me quite el sueño ni me haya hecho pasar por malas rachas. No creo que sea una persona tan “débil” en ese sentido. Y pongo las comillas porque no considero débil a quien es menos feliz por culpa de su aspecto. Cada persona sabe lo que lleva en la mochila y sabe cuales han sido sus vivencias y por desgracia todos sabemos que la adolescencia es muy mala y que siempre se acaban metiendo con quien tiene un aspecto físico que, digamos, no es el aceptable para la sociedad.
