Éste domingo hago 30. Es un número redondo, bonito pero apabulla bastante. Aún así debo decir que los acojo feliz con lo que tengo.
Mi vida ha sido sencilla, con sus más y sus menos. Vengo de una familia donde somos 5 hermanos. A pesar de ser tantos no siento que me faltara nada, me dieron todo lo que necesité y casi todo lo que quise. Estuvimos todos juntos hasta más o menos mis 16 años. A partir de ahí mis padres se separaron y mi padre, como suele pasar, se fue de casa y ya no volvió a ser igual. Aunque no seré yo quien reproche nada porque a esta vida hemos venido a ser felices y si mis padres no lo eran tenían todo el derecho del mundo a buscar su felicidad donde fuera necesario.